Receta de curry verde: Sabores intensos y saludables
¡Disfruta de los sabores audaces y aromáticos del curry verde en esta receta sencilla! Con pasta de curry verde, leche de coco y vegetales frescos, este platillo tailandés es un clásico delicioso y picante.
Cuchara de madera para mezclar la pasta de curry y otros ingredientes.
Cuchillo afilado para cortar el pollo (o tofu) y las verduras.
Tabla de cortar para preparar las verduras y el pollo.
Tazas y cucharas medidoras para medir los ingredientes con precisión.
Exprimidor de cítricos (opcional) para extraer el jugo de lima.
Bol para mezclar si necesitas preparar los ingredientes o reservar algunos antes de cocinarlos.
Cucharón o cuchara de servir para servir el curry en platos.
Ingredientes
450gde pechuga de pollo en rebanadas finaso tofu para una opción vegetariana
2cucharadasde pasta de curry verde
1lata(400 ml) de leche de coco
1tazade caldo de verduras o pollo
1cucharadade aceite vegetal
1/2tazade ejotes, recortados y partidos a la mitad
1/2tazade calabacín, en rodajas
1/2tazade pimientos morrones, en tiras
1/4tazade hojas de albahaca tailandesaopcional
1cucharadade salsa de pescado o salsa de soyapara una opción vegetariana
1cucharadade azúcar moreno
Jugo de 1 lima
Arroz jazmín cocidopara servir
Elaboración paso a paso
Calienta el aceite en una sartén grande o wok a fuego medio.
Agrega la pasta de curry verde y cocina durante 1–2 minutos, revolviendo hasta que esté fragante.
Incorpora la leche de coco y el caldo, y lleva a fuego lento.
Añade las rebanadas de pollo o tofu, y cocina durante unos 5–7 minutos hasta que estén cocidos.
Agrega los ejotes, calabacín y pimientos morrones, y cocina hasta que estén tiernos, aproximadamente 5 minutos.
Agrega la salsa de pescado (o salsa de soya), el azúcar moreno y el jugo de lima. Ajusta el sazón al gusto.
Decora con hojas de albahaca tailandesa, si lo deseas, y sirve caliente sobre arroz jazmín.
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Notas
Ajuste de picante:
La pasta de curry verde puede ser bastante picante. Ajusta la cantidad según tu tolerancia al picante. Si prefieres un sabor más suave, reduce la cantidad de pasta de curry o utiliza una pasta de curry verde de intensidad media.
Para una versión más picante, agrega rodajas de chile fresco (como chile tailandés o jalapeño) mientras cocinas el curry.
Opciones de proteínas:
El curry verde es muy versátil. Además de pollo, puedes utilizar tofu para una versión vegetariana o incluso camarones o pescado para un sabor diferente.
Si usas carne de res o cerdo, asegúrate de cortar la carne en rebanadas finas y de cocerla bien, ya que requerirá un poco más de tiempo de cocción.
Vegetales opcionales:
Puedes agregar otros vegetales como berenjena, zanahoria en rodajas, maíz tierno o espinacas. Estos ingredientes añadirán textura y nutrientes a tu plato.
Si deseas un curry más espeso, añade una pequeña cantidad de papa en cubos y deja que se cocine hasta que esté suave.
Sustituciones para la leche de coco:
La leche de coco le da al curry verde su característica textura cremosa y sabor. Si buscas una opción más ligera, puedes usar leche de coco light, aunque la textura será menos espesa.
Para reducir las grasas saturadas, prueba mezclando leche de coco con caldo de verduras o pollo, usando 50% de cada uno.
Sabor umami:
La salsa de pescado proporciona un sabor umami característico en el curry tailandés. Para una opción vegetariana, utiliza salsa de soya o tamari.
Si buscas un sabor más complejo, agrega un poco de pasta de camarón (shrimp paste) o un toque de salsa de ostras junto con la pasta de curry.
Acompañamiento ideal:
El arroz jazmín es el acompañamiento tradicional para el curry verde, ya que su sabor suave complementa el sabor del curry. También puedes servirlo con arroz integral o quinoa para añadir fibra y nutrientes adicionales.
Para una opción baja en carbohidratos, sirve el curry verde con arroz de coliflor o simplemente disfruta de los vegetales y la proteína.
Albahaca tailandesa y hierbas frescas:
La albahaca tailandesa añade un sabor auténtico y un toque fresco al curry. Si no tienes albahaca tailandesa, puedes usar albahaca común o incluso hojas de cilantro.
Agregar unas hojas de menta fresca o ralladura de limón al final puede realzar los sabores y añadir frescura al plato.
Preparación adelantada:
Puedes preparar la base de la salsa (mezclando la pasta de curry y la leche de coco) con antelación y guardarla en el refrigerador durante 1-2 días. Esto facilita el proceso de cocción cuando estés listo para servir.
También puedes congelar porciones individuales del curry (sin arroz) para comidas rápidas y fáciles durante la semana.
Ajuste de dulzura y acidez:
La combinación de azúcar moreno y jugo de lima proporciona el equilibrio perfecto de dulzura y acidez. Puedes ajustar la cantidad de cada uno según tu preferencia. Si deseas un toque más dulce, agrega más azúcar, y si prefieres un curry más ácido, añade jugo extra de lima.