Lentejas con chorizo como nunca antes: ¡Increíblemente sabrosas!
Lentejas con chorizo es un plato clásico español que combina los sabores terrosos de las lentejas con el sabor audaz y picante del chorizo. Este guiso reconfortante y sustancioso es perfecto para los días más frescos, llenando tu cocina con aromas deliciosos. Fácil de preparar y rico en nutrientes, es una receta ideal para quienes aman la cocina tradicional española.
Prepara los ingredientes: Enjuaga las lentejas bajo agua fría y resérvalas. Corta el chorizo en rodajas y pica la cebolla, el ajo, la zanahoria y el pimiento rojo.
Cocina el chorizo: En una olla grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Agrega las rodajas de chorizo y cocina durante 3-4 minutos hasta que empiecen a soltar su grasa y estén ligeramente crujientes. Retira el chorizo y resérvalo, dejando el aceite en la olla.
Sofríe las verduras: En la misma olla, añade la cebolla picada, el ajo, la zanahoria y el pimiento rojo. Cocina durante 5-7 minutos hasta que las verduras estén tiernas.
Añade las especias: Agrega el pimentón ahumado, el comino y la hoja de laurel, cocinando por un minuto más para liberar los sabores.
Cocina las lentejas: Añade las lentejas enjuagadas a la olla, removiendo para cubrirlas con las especias y las verduras. Vierte el agua o caldo y lleva a ebullición.
Cocción a fuego lento: Reduce el fuego a bajo, tapa la olla y deja que las lentejas se cocinen a fuego lento durante 25-30 minutos o hasta que estén tiernas.
Añade el chorizo: Vuelve a añadir el chorizo cocido a la olla y mezcla bien. Cocina por otros 5 minutos para que los sabores se integren.
Sazona: Prueba el guiso y ajusta la sazón con sal y pimienta al gusto.
Sirve: Sirve las lentejas con chorizo calientes, decoradas con perejil fresco si lo deseas.
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Notas
Variedad de lentejas: Puedes usar diferentes tipos de lentejas según tus preferencias. Las lentejas pardinas son ideales para este guiso porque mantienen su forma durante la cocción, pero también puedes usar lentejas verdes o marrones. Si usas lentejas rojas o amarillas, ten en cuenta que se cocinan más rápido y tienden a deshacerse, creando una textura más cremosa.Chorizo: Para un sabor auténtico, utiliza chorizo español, que tiene un perfil de sabor más ahumado y picante. Si prefieres un sabor más suave, opta por chorizo dulce en lugar del picante. También puedes sustituir el chorizo por otras carnes ahumadas como salchicha de pavo o incluso jamón serrano.Caldo: Sustituir el agua por caldo de pollo o vegetal le dará a tu guiso un sabor más profundo y rico. Si prefieres un guiso más ligero, puedes usar solo agua.Textura y espesor: Si prefieres un guiso más espeso, puedes triturar una pequeña cantidad de lentejas cocidas y devolverlas a la olla, o simplemente dejar que el guiso se cocine sin tapa durante los últimos 10 minutos para reducir el líquido.Almacenamiento: Las lentejas con chorizo se conservan bien en el refrigerador durante 3 a 4 días. Los sabores se intensifican con el tiempo, por lo que este plato es ideal para preparar con anticipación. También puedes congelarlo en porciones individuales hasta por 3 meses.Recalentado: Al recalentar, añade un poco de agua o caldo si el guiso se ha espesado demasiado. Calienta a fuego medio hasta que esté completamente caliente, removiendo ocasionalmente para evitar que se pegue.Variaciones: Puedes añadir otras verduras a tu guiso, como espinacas, papas o champiñones, para darle un giro diferente. Si te gusta más picante, añade un poco de pimentón picante o una pizca de chile en polvo.Versión vegetariana: Para hacer una versión vegetariana de este plato, omite el chorizo y añade un poco de pimentón ahumado para obtener ese sabor característico. También puedes agregar tofu ahumado o tempeh como alternativa proteica.Acompañamientos: Este plato se sirve tradicionalmente con un poco de pan crujiente, perfecto para mojar en el guiso. También puedes acompañarlo con una ensalada fresca para equilibrar los sabores.Consejos de presentación: Para una presentación más atractiva, espolvorea un poco de perejil fresco picado o un chorrito de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir. Si te gusta un toque ácido, unas gotas de vinagre de Jerez pueden realzar los sabores.